El papa pide diálogo con todos los interlocutores ante la amenaza de una guerra mundial

TRAS LAS HUELLAS DIGITAL, CIUDAD DEL VATICANO, 9 DE ENERO, 2025.- El papa Francisco pidió este jueves, «frente a la amenaza cada vez mayor de una guerra mundial», el diálogo «con todos, incluidos los interlocutores que se consideran más incómodos o que no se estiman legítimos para negociar», en su tradicional discurso de inicio de año al Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede.
«Este es el único camino para romper las cadenas de odio y venganza que aprisionan y para desactivar las bombas del egoísmo, del orgullo y de la soberbia humana, que son la razón de toda voluntad beligerante que destruye», añadió el papa
El pontífice pidió «una diplomacia de la esperanza, de la que todos estamos llamados a hacernos heraldos, para que las densas nubes de la guerra puedan ser barridas por un renovado viento de paz».
En el aula de las Bendiciones, ante los 184 embajadores de los países con los que el Vaticano mantiene relaciones diplomáticas, Francisco repasó en su discurso, que suele ser el más político del año, las crisis y guerras actuales pero también, por ejemplo, la crisis del multilateralismo.
Francisco pidió a un colaborador que leyese el discurso debido, explicó, a que está aún resfriado.
Aseguró que «las instituciones multilaterales, surgidas en su mayor parte al finalizar la Segunda Guerra Mundial, hace ochenta años, ya no parecen ser capaces de garantizar la paz y la estabilidad, la lucha contra el hambre y el desarrollo para los cuales habían sido creadas, ni de responder de manera verdaderamente eficaz a los nuevos desafíos del siglo XXI, como las cuestiones ambientales, de salud pública, culturales y sociales, además de los retos impuestos por la inteligencia artificial».
Deseó para este 2025 que toda la comunidad internacional se esfuerce ante todo en poner fin a la guerra que desde hace casi tres años baña de sangre a la afligida Ucrania y que ha causado un enorme número de víctimas, incluso muchos civiles
Así como renovó su llamamiento «a un alto el fuego y a la liberación de los rehenes israelíes en Gaza, donde hay una situación humanitaria gravísima e innoble», y pidió «que la población palestina reciba todas las ayudas necesarias».
Francisco también instó a «un esfuerzo para crear condiciones dignas de trabajo, de por sí noble y ennoblecedor, y que este no sea un obstáculo para la realización y el crecimiento de la persona humana».